Las manos cruzadas y apoyadas sobre el espaldar de una silla, la cabeza hundida y apoyada también... Sólo mi sombra esta allí para verme llorar, y qué ganas de agarrarla y con ella ponerme a bailar.
|
Enviar a mis amigos |
Añadir a mis frases |
Añadir a del.icio.us